Limpieza facial
Compartir
Lavarse la cara dos veces al día con un limpiador suave es una parte importante de cualquier rutina de cuidado de la piel. La limpieza ayuda a eliminar la suciedad, el sebo y otras impurezas de la piel, al mismo tiempo que ayuda a mantener los poros limpios y la piel con un aspecto saludable. Al elegir un limpiador, busque uno que esté específicamente diseñado para su tipo de piel y que no contenga ingredientes agresivos. Asegúrese de usar agua tibia y una toallita suave o una esponja facial para masajear suavemente el limpiador en su piel. Enjuague abundantemente con agua fría y seque con una toalla suave.